Caso DL 1198: populismo y egoísmo priman sobre los intereses culturales del país (EDITORIAL)

Caso DL 1198: populismo y egoísmo priman sobre los intereses culturales del país (EDITORIAL)

Ayer fuimos testigos de algo inusual en nuestro controvertido Congreso de la República: en un mismo día se discutió y aprobó un proyecto legislativo, primero en comisión parlamentaria e inmediatamente después en el Pleno, con una celeridad que no se ve en otros casos.

Hablamos de la decisión de aprobar la derogatoria del Decreto Legislativo 1198, una medida claramente populista que dejó de lado los beneficios que el dispositivo ofrece a nuestro descuidado patrimonio cultural (a nivel nacional y no solo en Cusco), y puso por delante los intereses de los parlamentarios en un año electoral, siguiéndole el juego a una intransigente población cusqueña que no ha querido entender que sus monumentos más emblemáticos fueron excluidos de los efectos de la norma.

Como se sabe, el DL 1198 abría la posibilidad de que las empresas públicas y/o privadas, a través de convenios de gestión cultural, participen en la puesta en valor de los sitios históricos del Patrimonio Cultural del Perú, tal como ocurre actualmente –y con éxito– en regiones como Lima, con la Huaca Pucllana, y La Libertad, con el complejo El Brujo y la Huaca de la Luna. Las características de estos convenios iban a ser consensuados de manera descentralizada durante la elaboración del reglamento correspondiente, a cargo del Ministerio de Cultura.

Pues bien, el debate y posterior derogación del DL 1198 en dos instancias del Legislativo ha sido tan rápido, que no deja de sorprendernos. Más aún cuando existen proyectos de mayor relevancia para el futuro del país que siguen encarpetados desde hace años y cuya discusión se posterga en cada legislatura, como la reforma electoral y del sistema judicial, así como la elección del Defensor del Pueblo, pendiente desde el 2010, entre otros.

La premura para derogar el DL 1198 deja en claro dos cosas puntuales: el desinterés de los congresistas por conocer a fondo el tenor de la norma y la fragilidad del Legislativo al dejarse presionar por un paro de dos días convocado por grupos extremistas del Cusco, que buscan cualquier excusa para paralizar la región con huelgas y marchas, con la aprobación de sus autoridades.

Esto último genera preocupación porque se cede a caprichos de personas que manipulan a la población con intereses soterrados, sentando precedentes para futuras medidas de fuerza con argumentos cuestionables. Esto nos recuerda a casos como Conga y Las Bambas.

La decisión tomada ayer por el Congreso representa un espaldarazo a la protesta desarrollada en Cusco que ha afectado durante dos días a miles de turistas nacionales y extranjeros, quienes no han podido disfrutar de un viaje placentero, y a cientos de comercios y empresas que tuvieron que paralizar sus operaciones con las pérdidas económicas que ello genera. Además del perjuicio a la imagen del Perú como destino turístico y del Cusco y Machu Picchu como nuestros principales atractivos.

Pero al populismo parlamentario hay que sumar el egoísmo de los organizadores de la protesta cusqueña. La Federación Departamental de Trabajadores de Cusco (FDTC), que no tiene nada que ver con asuntos relacionados a la gestión cultural y turística del país, fue el artífice del paro de 48 horas contra el DL 1198, al que se sumaron otros grupos sindicales y las propias autoridades regionales y distritales.

La propuesta inicial –planteada semanas atrás– sostenía que la región Cusco esté exonerada de la aplicación del DL 1198 ya que la mayoría de sus monumentos son gestionados por la Dirección Descentralizada de Cultura y otros organismos locales. Hasta este punto la preocupación cusqueña era comprensible y así lo entendió el Ministerio de Cultura, cuya titular, Diana Álvarez Calderón, se presentó en diversos medios de comunicación para confirmar que así sería.

Es decir, tanto Machu Picchu, Sacsayhuamán, Choquequirao, Camino Inca, entre otros monumentos declarados Patrimonios de la Humanidad, quedaban fuera de la aplicación de la norma y su gestión no tendría modificación alguna.

Pero esto no bastó para aquellos interesados en paralizar una vez más a la Ciudad Imperial y siguieron adelante con su convocatoria, pidiendo ya no la exclusión de la región sobre los efectos de la norma sino su derogación definitiva. Ello pese a que los gremios turísticos locales (AATC, Cartuc, entre otros) argumentaron en todos los idiomas lo ya explicado por la ministra de Cultura y la implicancia que tendría el paro en la imagen del Cusco.

Dos días después de la medida fuerza, hoy viernes 23 de octubre, los organizadores de la protesta en Cusco seguro celebrarán por haber conseguido la derogatoria del DL 1198 y por la influencia que ha tenido su paro en el Congreso. Pero el hecho de lograr sus intereses a toda costa no les permite ver que la derogatoria de dicho dispositivo perjudica a muchas regiones del país, que requieren de recursos –privados o públicos– para poner en valor sus monumentos y potenciales atractivos turísticos, como paliativo al irrisorio presupuesto que les asignan el Poder Ejecutivo y sus autoridades regionales y locales.

El egoísmo cusqueño está impidiendo el desarrollo de regiones con potenciales recursos culturales e históricos, como Áncash, Amazonas, La Libertad, Huancavelica, Ayacucho, Junín, entre otras, que ven a la actividad turística como un importante motor de progreso e inclusión social. Las inversiones que dejarán de recibir con la derogatoria del DL 1198 son innumerables, lo cual resulta por demás lamentable.

Pero, finalmente, nada está dicho aún. Si bien el Congreso ha derogado el DL 1198, esto no es del todo definitivo. El Poder Ejecutivo tiene la potestad de observar el proyecto de Ley antes de su publicación y vigencia. Imaginamos que el Ministerio de Cultura tendrá un 'plan B” ante esta situación y lo aplicará en los siguientes días.

Eso sí, que sirva de lección para todas las entidades del Estado y tengan en claro, de una vez por todas, que cualquier dispositivo que incluya al patrimonio cultural y natural debe tener el consenso de las partes involucradas. La comunicación es fundamental para un buen gobierno.

Saludos,

Juan Carlos Castro
Director General
Infotur Perú
Cel.: 987761704
E-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
www.infoturperu.com.pe

NOTA: Las opiniones vertidas en este artículo son de exclusiva responsabilidad del Director General del medio. Canatur y Grupo Global SAC no se solidarizan necesariamente con las mismas.

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