Oltursa inauguró nueva frecuencia en ruta turística Lima – Paracas – Ica – Nasca (FOTOS)

Oltursa inauguró nueva frecuencia en ruta turística Lima – Paracas – Ica – Nasca (FOTOS)

La empresa de transporte terrestre Oltursa inauguró este viernes 15 de enero una nueva frecuencia en la ruta Lima – Paracas – Ica – Nasca, con el horario 100% turístico de las 03:45 a.m., ideal para programar excursiones y tours hacia los principales atractivos del Sur Chico, como recorrer la Reserva Nacional de Paracas, sobrevolar las enigmáticas Líneas de Nasca, visitar el santuario pre inca de Cahuachi, disfrutar de los excelentes servicios hoteleros de la zona, entre otras fabulosas actividades.

El horario de la nueva “Ruta Turística al Sur” es el siguiente: partida de Lima a las 03:45 horas, llegando a Paracas a las 07:40 horas, Ica a las 08:50 horas y Nasca a las 11:15 horas. El bus de retorno partirá de Nasca a las 13:15 horas, Ica a las 15:30 horas y Paracas a las 16:40 horas, arribando a Lima a las 20:40 horas.

Cabe señalar que Oltursa ofrece tarifas con 50% de descuento, las cuales van desde S/. 50 en el tramo desde Lima hacia Paracas, S/. 60 hacia Ica y S/. 70 hacia Nasca. Se ofrece un descuento adicional de S/. 10 comprando boletos de ida y vuelta.

Portal de Turismo participó en el Full Day a Paracas organizado el viernes último por Oltursa, con motivo del lanzamiento de su nuevo servicio. A continuación, una nueva Crónica Fotográfica de nuestro periodista viajero, Alonzo Castro, quien visitó la Reserva Nacional de Paracas:

 


FULL DAY A PARACAS CON EL NUEVO SERVICIO DE OLTURSA

Por: Alonzo Castro, periodista de Portal de Turismo


 

Viernes 15 de enero, 3:15 a.m. Una nueva aventura nos espera hacia el sur de Lima –la mejor manera de iniciar el fin de semana–, con motivo de la inauguración de la nueva frecuencia de Oltursa en la ruta Lima – Paracas – Ica – Nasca. Nuestro objetivo: conocer todos los encantos que ofrece Paracas al turista.

El punto de reunión fue en el terrapuerto de la empresa en San Isidro. Ahí nos esperaban los anfitriones de la jornada: Katherine Tito, Jefa de Turismo de Oltursa; y Xavier Contreras, Coordinador Nacional de Turismo de Oltursa). Junto a ellos estaba mi compañero en este viaje Carlos Chuquín, Jefe de Prensa de Canatur.

Tras recibir los pasajes respectivos abordamos el Bus Cama Doble Vip, un excelente y cómodo servicio, con 12 asientos de cuero en el primer piso y más de 25 asientos en el segundo nivel, con reclinación de 160 grados cada uno. Partimos a las 3:45 a.m. en punto… Y a dormir unas cuantas horas.

 

Tras cuatro horas de un recuperador descanso, arribamos a Paracas a las 7:40 a.m. Esta simpática ciudad, ubicada a 262.1 Km. de Lima (3h 54 minutos), nos recibe con un radiante sol y una vista inigualable. En la oficina de Oltursa recibimos una calurosa bienvenida. 

 

 Nuestro guía turístico, en esta oportunidad, fue Joaquin Arone, de Paracas Tou Perú, quien nos reveló la historia y los secretos de la Reserva Nacional de Paracas.

 

El primer atractivo que visitamos dentro de la reserva fue el mirador desde donde se observa La Catedral, imponente formación rocosa causada por la erosión del mar y el viento a lo largo de los siglos. Su forma cóncava hacía recordar a las cúpulas de las catedrales. Su estructura se desplomó durante el violento terremoto del 15 de agosto de 2007. Los restos de esta figura se encuentran entre las playas Yumaque y Supay. 

 

 Camino hacia la siguiente parada, nuestro guía nos contó el significado del nombre de la Playa Supay, palabra quechua que en español se traduce como “diablo”. Esta playa no es recomendable para los bañistas debido a su fuerte oleaje. Sin embargo, se puede pescar y, si hay suerte, los visitantes logran avistar grupos familiares de juguetones delfines que residen en la bahía. También podemos apreciar, en el suelo, las fracturas terrestres originadas por los movimientos telúricos.

 

 

 El tercer destino dentro de la reserva fue la playa Yumaque. Esta pequeña ensenada en forma de media luna tiene aproximadamente 2 km de largo, su nombre proviene del quechua y significa “lugar donde se saca con la mano”, pues es posible extraer pequeños moluscos. En esta playa el turista puede acampar sin miedo, pues hay vigilancia cada cierto tiempo.

 

Nuestro cuarto destino, Playa Roja, obtiene este peculiar nombre por el color rojizo de la orilla que imprime al lugar, una singular belleza. Este color se debe a su cercanía al macizo de Punta Santa María, formado por rocas que contienen en su interior magma solidificado. La acción de las olas sobre el macizo arrastra los fragmentos rojizos de las rocas, que se van acumulando en la orilla, dando así origen al nombre de la playa.

 

 

La quinta parada del recorrido fue la Caleta de Pescadores de Lagunilla. Esta playa de arena, con poco oleaje y pequeñas formaciones rocosas, es ideal para la natación y el campamento.

Los visitantes pueden acercarse a la caleta de pescadores, donde desembarcan peces, como cabrilla, cabizna, jurel, bonito y pejerrey, entre otros, así como choros, lapas, pulpo, cangrejo, etc. Investigando descubrimos un ambiente súper romántico, donde las parejas pueden cenar a la luz de las velas y las estrellas, con el susurro y el cantar de las olas del mar a sus espaldas (restaurante turístico La Tia Pili).

 

 

 Después de un merecido descanso, retomamos el camino hacia el último de nuestros destinos en la reserva, Cerro Colorado - Museo de Sitio de la Cultura Paracas, sobre las ruinas del que fuera su predecesor, el cual fue destruido por un terremoto en el año 2006. Acá encontramos todo sobre la historia, geografía, geología, fósiles, fauna y flora de Paracas. Este museo es visitado por muchos turistas nacionales y extranjeros.

 

 De regreso a la ciudad, no pudimos resistir la tentación de pasear y admirar el Bulevar del Malecón de Paracas, visitado diariamente por miles de turistas nacionales y extranjeros. En este lugar se puede encontrar los productos emblemáticos y más representativos de la ciudad. La gastronomía es la estrella del bulevar.

 

Hora del almuerzo, infaltable ir a degustar los riquísimos platillos del Restaurante Paracas, donde tuvimos la suerte de ser recibidos por el mismo dueño, José Rosas Zarich, quien nos brindó su hospitalidad, generosidad y nos contó algunas anécdotas de la ciudad. La cocina marina es la especialidad de la casa. 

 

Después de una larga y amena charla, tuvimos la oportunidad de ingresar a la Máquina del Tiempo del Restaurante Paracas, original atracción que nos hizo un recorrido por la historia prehispánica, colonial y republicana de la bahía de Paracas. Siendo ya las tres y media de la tarde, regresamos al terrapuerto de Oltursa en Paracas, donde ya muchos turistas estaban esperando la llegada del bus de las 4:20 p.m. con retorno a la ciudad capital.

 

Luego de un divertido y muy productivo full day a Paracas, corresponde la foto del recuerdo al valioso equipo de Oltursa, quienes nos brindaron comodidad, seguridad, amabilidad y el mejor trato que merece un viajero. 

 

 Y ya cómodos para el retorno a Lima, solo me queda decir ¡Hasta la próxima, Paracas!

 

Un agradecimiento especial al personal de Oltursa: Katherine Tito (Jefa de Turismo) y Xavier Contreras (Coordinador Nacional de Turismo de Oltursa), por las facilidades para visitar Paracas. También a Carlos Chuquín (Jefe de Prensa de Canatur), Joaquín Arone Sanes (tour operador y guía de Paracas Tour Perú) y a José Rosas Zarich (Director del Restaurante Paracas).

 

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